Geisha: mujer y obra de arte
Talento, conocimiento y exquisita estética
Etimología: poema chino que significa Gei:
arte habilidad, y Sha: persona
El origen
La Geisha aparece en la región de Kinki, capital
de Japón en el período de Edo hacia 1800, un periodo que se caracterizó por ser
pacífico, y por la decisión de cerrar las fronteras para evitar el
contacto con el exterior. Tenía un sistema feudal con un emperador que no tenía
el poder real sino que dependía de un "shōgun¨, por eso el régimen
político se llamaba shogunato .
En 1853 llega una
flota armada estadounidense (al mando del Comodoro Perry) que
tenía como propósito demandar un tratado de comercio. Al no tener Japón una
armada para hacerle frente tuvo que aceptar el tratado, evidenciando lo débil
que era el país.
El último shōgun Tokugawa renunció
en 1868, dando comienzo a la Era Meiji, llamada así en honor
al emperador reinante que asumió el poder político. Se inició la
modernización del país abandonando el sistema feudal y el de los samurái, la
capital fue trasladada a Tokio, se inició un fuerte proceso
de occidentalización y Japón emergió como el primer país asiático industrializado
La historia
La antecesora de la
Geisha es la odoriko, bailarina que nace a partir del “kabuki odori” o bailarines de teatro ambulante.
Hermosamente ataviadas en Kimonos de seda, eran hombres en su mayoría que se encargaban de bailar ante los
samuráis, realizar la ceremonia del té,
servir sake, y tocar el shamisen
(instrumento parecido a la guitarra, pero de tres cuerdas). Estando sus raíces
ligadas al teatro, podemos inferir que de allí también proviene la tradición de
las Geishas de pintar su cara de blanco.
En el período Edo, los comerciantes tenían el
poder económico y su forma de distracción era el kabuki. Con el tiempo este
tipo de actividades empezó a verse relacionadas con la prostitución. El
shogunato de Tokugawa no vio con buenos ojos este movimiento porque pensaba que
era el causante de que se hubiesen iniciado “nuevas prácticas de placer".
Esto motivó a su prohibición, y todo tipo de actividad de distracción fue
establecida en lo que se denominó “distritos de placer”. Es decir, la
prostitución no fue prohibida sino confinada a estos sitios, y bajo el control
del gobierno.
En el año 1779, las Geishas fueron reconocidas
como artistas, y se adoptó el sistema "Kenban" para supervisar a las
geishas de la zona, y se restringió su número por debajo de 100 artistas,
protegiendo así a las geishas de que cayeran en la prostitución. El kenban,
permanece aún hoy en día funcionando como una especie de sindicato de las
geishas.
Las etapas de una Geisha
Tradicionalmente, las geishas comenzaban su entrenamiento a
corta edad. Debido a la miseria y hambruna con la que contaban algunos
campesinos de la época, las niñas eran
vendidas a las Okiyas, que eran las casas donde vivían todas las Geishas, bajo
la tutela de una Geisha anciana (Okami-san), a la que llamaban Okaasan (madre
en japonés).
La niña vendida adquiría así una “deuda” con su compradora,
que pagaría con el dinero que ofrecerían por ella, los hombres que solicitaran
sus atenciones cuando se convirtiera en “Maiko” y más tarde en Geisha.
A partir de allí, formaba parte del grupo de aprendizaje
para ser Geisha, su primera denominación es la de Shikomi.
De Shikomi a Maiko
La Shikomi realizaba tareas
de servicio, y su formación se iniciaba con clases de canto, baile, modales,
ikebana, ceremonia del té, shodô, pero también era importante que tuviera
educación, y por tanto asistían al colegio.
Cuando la Shikomi alcanzaba la edad de 15 años, ascendía a
ser Maiko. Éste es el día más importante y especial, y se realiza una ceremonia
preparatoria para su nombramiento. Ella debía encontrar una oneesan (hermana
mayor en japonés), la cual sería en adelante su tutora.
Antes del nombramiento, se
celebraba ¨omisedashi¨, que representaba el debut de la Shikomi . Se colgaban carteles
o posters con el nombre de la nueva maiko y el de su oneesan, así como de la
okiya a la que pertenecían. Se hacían pequeñas hojas con la misma información,
las cuales se distribuían en todas las okiyas del hanamachi.
También era costumbre
la distribución de servilletas con el nombre de la futura maiko, la
oneesan y el kanji “kotobuki” que simboliza la enhorabuena. Esas mismas
servilletas, eran realizadas en tela por los comerciantes de las boutiques de
kimonos, y llevaban bordada la información descrita anteriormente. Éstas
recibían el nombre de mokuroku, que la nueva maiko recibía de regalo de estos
comerciantes, de los clientes de su oneesan, y artistas-generalmente del teatro
kabuki- del hanamachi.
Al día siguiente, se realizaba la ceremonia del
san-san-kudo, la maiko y la oneesan-Geisha se ofrecían mutuamente sake (licor
de arroz). Luego intercambiaban la copa con la okaasan de la okiya, y con los
cinco testigos de la ceremonia. La nueva maiko, recibía un nombre nuevo dado
por su tutora quien se convertía en su confidente, protectora, supervisora, y
guía en el proceso de entrenamiento a
Geisha. Después de la ceremonia, la maiko era reconocida como tal dentro de la
okiya y el hanamachi.
Maiko
La nueva maiko continuará
con su etapa de aprendizaje, denominada Minarai. Era responsabilidad de la
oneesan-Geisha, llevarla al ozashiki donde asistía en calidad de oyente, y
observadora del trabajo que realiza su hermana mayor. Aprendía las formas y
maneras que debía tener una Geisha, conocía a potenciales clientes, y se daba a
conocer mientras estaba en su fase de entrenamiento. Continuaba con las clases
de arte que había elegido: baile, canto o música.
Cuando su okaasan
consideraba que era el momento, la maiko pasaba a una nueva ceremonia que se
denominaba Mizuage. Ésta consistía en la desfloración de la joven o la venta de
su virginidad, y marcaba su paso de ser considerada una niña a ser vista como
una joven mujer.
A veces el hombre que
ofrecía dinero por una maiko se convertía en su danna, su protector, aunque la
palabra significaba literalmente “marido” no se casaban. La encargada de “negociar”
la desfloración era la okaasan quien la ofrecía a sus clientes habituales de
alto poder adquisitivo bien vistos dentro de la okiya y del hanamachi, o al que
manifestará su deseo de convertirse en su danna.
De Maiko a Geisha
Aproximadamente cuando la
maiko cumplía 20 años, había pasado el Mizuage y bajo el criterio de su
okaasan, ya estaba preparada para ser una Geisha. La ascensión de maiko a
Geisha, se realizaba nuevamente con una ceremonia denominada Erikae. A partir
de ese momento el ser una geisha indicaba que era una mujer madura y se debía
comportar como tal.
Después de la II Guerra
Mundial esta práctica fue prohibida así como la venta de las niñas a las
okiyas. Hoy en día, las geishas y maikos, que existen en Japón son por decisión
propia, para mantener esta tradición, así como también corresponde a ellas la
libre elección y selección de mantener o no relaciones sexuales, o de tener una
danna.
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